viernes, 11 de marzo de 2016

Comprar un piso y no morir en el intento. Parte 1

Cuando "Maridín" y yo decidimos ir a vivir juntos su padre nos dio la posibilidad de mudarnos a una casa que le había quedado a él en herencia, total nadie vivía allí y "Maridín" es hijo único por lo que no habría problemas en un futuro con otros hermanos.
"¡Genial!", pensamos. (¡Que inocentes fuimos madre mía!)
Sabíamos que era una casa vieja en un pueblo muy pequeño pero iríamos arreglándola poco a poco y si el día de mañana nos íbamos de allí, pues mira...era dinero que quedaría bien invertido, porque en un futuro sería de "Maridín". En definitiva que nos mudamos y nada más hacerlo, empezaron los problemas y es que el dueño de la casa, que nos había dicho por activa y por pasiva que no se metería en nada...¡SE ESTABA METIENDO EN TODO! Además de las visitas sin sorpresa que empezaron a hacer porque claro...es su casa y están en su derecho.
Total, que al mes de estar en el "pueblucho infernal" decidimos dejar de arreglar, ahorrar todo lo posible y en cuanto hubiese ocasión, irnos ahí.
Esa ocasión nos llegó por primera vez a finales del año pasado. Vimos un piso que nos llamó la atención, bastante lejos del "pueblucho infernal" y cerca del mar (puntos importantes para mí). No es nuevo pero una vez visto pudimos comprobar que estaba en perfectas condiciones y con una mano de pintura y puesto a nuestro gusto con los muebles y la decoración, estaría perfecto. Hicimos la oferta (bastante más baja de lo que pedía el banco) y como su contra oferta no nos gustó, no llegamos a acuerdo por lo que lo dejamos pasar unos meses más. Poco después el piso dejó de anunciarse por lo que pensamos que se habría vendido y aunque en un principio nos llevamos una pequeña desilusión seguimos viendo otras opciones. A principios de Febrero lo volvimos a ver y para comprobar que no fuese un anuncio antiguo que había quedado sin eliminar, lo buscamos en la propia web del banco y ¡bingo! ahí estaba, eso sí, con el mismo precio que tenía antes.
Como "Maridín" y yo le echamos mucha cara (consejo de mi madre a la hora de hacer ofertas a los pisos de banco) volvimos a hacerle la misma oferta que la otra vez y en esta ocasión su contra oferta era solo un pelín más alta, por lo que aceptamos ya que en definitiva el precio era mínimo y nos quedaría una letra ridícula en caso de que nos diesen la hipoteca.
Empezamos a llevar papeles al banco para ver si nos la dan o no y ¡sorpresa! nos dicen que han puesto otra oferta por delante de la nuestra ¿Cómooo? Según el gestor era superior a la nuestra, según la directora del banco era por la misma cantidad así que tocó esperar unos días con los nervios a flor de piel hasta que nos confirmaron que al final aceptaban la nuestra porque la directora había echado cuentas y sí nos daban la hipoteca. 
Aún así la alegría nos duró poco y es que ahora, una vez entregados todos los papeles necesarios van a tramitar la hipoteca de manera oficial y hay la posibilidad de que aunque en un principio y de manera extraoficial nos hayan dicho que sí, ahora nos diga que no...
Continuará...

2 comentarios:

  1. Ay! Los pisos de bancos... espero que todo acabe bien y podáis mudaros y mandar bien lejos a los suegros. Y tener vuestro nidito de amor propio ^_^

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    1. Sí, yo también lo espero!! Aunque la cosa va lenta parece, pero bueno, en cuanto esté finiquitado haré el post sobre la segunda parte.
      Un beso!

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