lunes, 22 de agosto de 2016

Ya hacemos la croqueta.

(Foto de Internet)
Hoy voy a hablaros del temido paso del bebe quietecito a "la culebrilla" porque sí, Hugo ya abandonó esa etapa en la que o lo movías tú o él se pasaba el día en la misma posición. Está claro que tanto una etapa como otra tienen sus partes buenas y malas, solo hay que disfrutar de ellas porque queramos o no, nuestros "Bichines" se nos hacen mayores a velocidad de la luz.

A los 5 meses y medio más  menos, "Bichillo" aprendió a darse la vuelta y ponerse panza abajo pero pasaban los días y no conseguía volver panza arriba, así que pasados unos minutos en esa posición se echaba a llorar pidiendo ayuda e ahí íbamos todos corriendo. Otras veces tenías que darle tú la vuelta con antelación porque echaba todo fuera al estar apoyado contra la tripa. Poco a poco fue progresando, empezando a levantarse un poquito con los brazos, a poner el culo en pompa, pero lo de hacer la croqueta se nos resistía así que siempre teníamos que estar pendientes a la llamada de ayuda. Hace unos días empezó a rotar por todas partes, tanto que incluso se nos salió del parque y terminó en el suelo (también tuvimos dos episodios del sofá a la alfombra, menos mal que es mullidita) y unos días más tarde consiguió ponerse a cuatro patas. 
Ahora mismo es su obsesión y por mucho que lo voltees, el vuelve a hacer lo mismo, así hasta que termina llorando de cansancio y se duerme pero no hay manera de conseguir que deje de hacerlo 5 minutitos para tomar un respiro. ¡Quiere gatear ya! Y yo ya voy viendo la que me espera cuando lo consiga este culo inquieto. Cuando está a cuatro patas se balancea hacia adelante y hacia atrás, algo que supongo que es el paso previo a darse cuenta de que si mueve los brazos y las piernas podrá desplazarse. Peero la croqueta seguía siendo imposible por lo que incluso llegué a preocuparme. Ves bebés de la edad de Hugo (un poco más pequeños incluso) que ya sabían girarse y al chiquitín se le hacía imposible pero como siempre, mi lado más sensato me recordaba que no todos los bebés progresan al mismo ritmo en todas y cada  una de las cosas, por lo tanto lo dejé estar aunque lo puse como pendiente para comentárselo a la pediatra la primera semana de Septiembre que iremos a ponerle la tercera dosis de "Bexsero".
Pasaron los días y Hugo empezó a echar todo el peso hacia un lado pero como dejaba el brazo estirado no conseguía "croquetear" aunque para mí ya fue un respiro porque era un avance más en su gimnasia diaria. Siguieron pasando los días y empezó a voltearse alguna vez aunque se notaba el esfuerzo que tenía que hacer y no siempre le salía. Terco como es (rasgo de su madre) insistió e insistió hasta que esta semana "buala" ¡Ya croqueteamos! Con todos sus riesgos de terminar en el suelo y el no poder quitarle el ojo de encima pero no veáis que felicidad cuando consiguió dar ese paso.
Como es muy listo, cuando quiere mimillos y su mamá o su papá están ocupados se pone en posición gateo y se echa a llorar para que vayamos corriendo pero ya consigue darse la vuelta sin esfuerzo ninguno y cuando está en el parque lo hace todo el tiempo mientras persigue a sus juguetes.

¿Vuestros peques ya croquetean? ¿Cómo ha sido? ¿Les ha costado demasiado o simplemente surgió? 

2 comentarios:

  1. La mia con 5 meses aprendio lo de la croqueta y asi se desplaza por todo el salon, rodando, vamos que ahora con 6 pasa de intentar gatear porque ha perfeccionado la tecnica de rodar y asi va a todos sitios, si quiere girar lo hace cuando esta boca abajo girando sobre la panza, jeje.Es cierto cada niño va a su ritmo y van aprendiendo a su modo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, al principio nos preocupamos un poco pero luego decidí no darle importancia. :)

      Eliminar